«Ninguno de nosotros volverá». Charlotte Delbo.

“Ninguno de vosotros volverá” editado por Libros del Asteroide

Autora: Charlotte Delbo

Delbo

Charlotte Delbo nace en Vigneux- sur- Seine una población cerca de París y muere el 1 de marzo 1985.

En 1934 se casa con George Dudach, por ese entonces trabaja con Louis Jouvet, actor y productor.

Cuando los alemanes ocupan Francia (1940), Charlotte se encontraba en Bs As con la compañía de actores.

Su esposo trabajaba para la resistencia como el mensajero del poeta Louis Aragón militante comunista.

Louis Aragón: (1897 – 1982) poeta , novelista francés. Fue uno de los fundadores del surrealismo junto a André Breto y Philippe Sou Pault.

Charlotte y George son parte de la resistencia, imprimen y distribuyen panfletos antinazi. Colaboraron activamente en la publicación de la revista clandestina “Lettres Francaises”.

El 2 de marzo de 1942 fueron arrestados, la policía siguió a un mensajero hasta su departamento, aunque este logró escapar, el 23 de marzo le disparan a su marido.

U año después, 23 de enero de 1943, Charlotte y 229 mujeres francesas fueron encarceladas y mandadas en tren a Auschwitz. Este convoy pasó a ser una leyenda ya que entran al campo de concentración cantando la Marsellesa. Solo sobreviven 49 mujeres.

Al finalizar la guerra en 1945, luego de recuperarse en un hospital suizo, Charlotte vuelve a Francia, donde comienza a escribir “Ninguno de nosotros volverá” que será publicado 25 años después y será la primera parte de su principal obra, la trilogía “Auschwitz y después” formada por : “Ninguno de nosotros volverá”, “Conocimiento inútil” y “La medida de nuestros días”.

La primer parte la publicó en 1965, demoró por el miedo a que no le hicieran justicia a una de las mayores tragedias de la humanidad. Los otros volúmenes se publicaron en 1970 y 1971.

Trabaja para las Naciones Unidas en 1960 y para el filósofo francés Henri Lefebvre (1901- 1991) perteneciente al partido comunista.

Fallece en 1985 a los setenta y dos años de edad de cáncer de pulmón.

Es importante centrarse en las mujeres porque nos hace comprender más detalladamente lo que ocurrió en el Holocausto. Cómo desarrollaron una manera de vivir en los guetos y campos.

En los primeros años del régimen nazi las mujeres tuvieron más trabajo y responsabilidades, tenían que administrar sus hogares con poco dinero, comprar alimentos en tiendas hostiles, darle apoyo emocional a sus hijos que eran acosados en los colegios y dar consuelo a sus maridos que eran despedidos de sus empleos y profesiones por las nuevas leyes antisemitas.

Los periódicos judío alemán cinco años después de que Hitler estuviera aún en el poder animaba a las mujeres a prender velas y dar alegría a sus hogares.

Muchas son las historias que han sido contadas a través de los años desde el holocausto, muchas voces y un solo sentimiento. Cada una de estas historias contadas desde lo más profundo del ser humano.

La sed, uno de los peores tormentos, el frío que calaba los huesos, la poca comida y falta de higiene , las condiciones extremas donde un ser humano resiste con la mínima esperanza para poder sobrevivir.

El testimonio de Delbo sobre los campos de concentración naciz es uno de los pocos contados por una mujer. Una recopilación de recuerdos breves, contados de una forma poética a través de una voz colectiva desposeída de identidad.

La autora encuentra palabras para contar lo inefable, creando belleza donde no la hay.

Con oraciones cortas con el ritmo de cada respiración entre tanto sufrimiento. Tiene el compás de la muerte.

Perder la memoria era el miedo de Charlotte, porque para ella, decía …”perder la memoria es perderse a una misma”…

Por una ración de pan, canjea a una gitana francesa llamada Lilli, un libro opúsculo de “El misántropo” en una edición de Larousse. Un drama de Molieré escrito en 1666, donde expresa el descontento con la sociedad y particularmente con el género humano. Obra escrita en verso y que consta de cinco actos, la acción dura un solo día.

Para Lilli era inconcebible que alguien pagara tan alto precio por un libro.

Cada noche Charlotte se aprendió un fragmento de memoria como ejercicio, ya lo había hecho con números de teléfono y direcciones.

El relato tiene secuencias muy duras pero Delbo nos muestra la esperanza en las pequeñas cosas.

EL 27 de enero se conmemora el 75 aniversario de la liberación de Auswchitz, con esta obra Delbo mantiene viva la memoria de tantas personas que perdieron la vida, los gestos de amistad y la compasión por los muertos.

foto Delbo

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